tumblin’ down the rabbit hole…
tumblin’ down the rabbit hole…
Le tomé la mano
Como si aún fuera mía.
Le dediqué una caricia
Como si siguiera el día
Le di un beso
Y me fui
Como se cualquiera se iría.
Me miré en sus ojos
En un reflejo vacío
Me dediqué una mentira
Una inútil sonrisa,
Y lloré.
Lloré por siempre,
y por todo lo mío.
Las lágrimas que me vieron
Se compadecieron de mí
Los recuerdos que quedaban
Se burlaron también así
Los besos que aguardaban
Se entristecieron
Y mi vida, desolada,
Pronto se fue de mí.
Quise correr entonces,
Como nunca había corrido
Quise también perderme
Como la sal en el río
Como la estrella en el cielo
Como la luz en mi vida
Como el creciente anhelo
De olvidar lo que perdía.
Aunque tierra quedaba
Era tierra y nada más
Niebla y agua lloraban
Mis ojos, ya sin parar.
Mi corazón despedazaba
Viejas cartas de amor
Letras sagradas de un dios,
Secretos sueños del sol,
Despedidas y ese adiós.
Quise tomar la mano
Que quedaba en mi recuerdo
Esa fría mano triste
Que finaba sin su aliento.
Quise tomarla de cerca
Quise alejarla, doliendo,
Quise perderme por siempre
Quise poder detenerlo.
Pero la mano punzaba
Hondo en mi corazón
La mano,
La palma,
Los dedos,
Los años, diciendo que no.
Quise tocar su recuerdo
Pero solo tomé su mano
Quise agarrar mi memoria
Pero todo lo que hice fue en vano.
Quise perderme en el cielo,
Cuando la vida hubiera acabado
Quise aferrarme a su mano
Cuando se iba sin mí a su lado.
Quise correr solo entonces
Por las veces que había parado
Correr como nunca corría
Como el viento, desolado
Quise llorar para siempre
Quise poder olvidarlo
Ganar para siempre el suspiro
Perder para siempre el espacio
Por eso tomé su mano
Como si aún fuera mía
Y le dedique mi caricia
Al último rayo del día
Intenté rodear mil veces,
La idea de su alegría
Pero su mano era cruda
Su mano era pétrea,
Y fría.
MEP 2001 - 2005
Quisieran las nuevas lunas contar los insondables abismos que ha recorrido tu mirada a través de estos inciertos caminos del tiempo. Su tenue luz brillaría entonces como luciérnagas a la deriva en el patrón para otros irreconocible de tu destino. Presenciarían los vientos que han dado forma a tu recorrido, divisarían a lo lejos el magnífico diseño de tu vida, se mojarían en ese vivo recuerdo sin pérdida, sintiendo que quizás ese dibujo está completo. Y en las noches que las alberguen solo notarían que no son las mismas porque no recuerdan de donde ha venido tu obra, no recuerdan ese paso de langostas que devastaron los campos, ni las caídas de tu imperio que sonríe con cada renacer. No recuerdan las albas que las hacen morir en un amanecer de sangre nueva, y no verán a sus hermanas cometer idénticos desatinos. Pero ellas mueren, y han muerto, y morirán muchas otras, viéndote recorrer ese sinuoso patrón de diamantes que brillan debajo. Quizás ninguna de ellas comprenda lo que significa estar ahí, presenciar su momento, cumplir su propio destino e iluminar tu obra incompleta. Probablemente muera cada una sin sonreír esa comprensión mágica y trascendente, sino tan solo su deslumbrante dentadura de espejos. Y esta noche, otra muere… otra nace… otra ilumina tus pasos…
______________________________________________________________
Al hacerse de noche siento frío y maldigo los impávidos astros del cielo, otro ciclo se cumple, y el invierno se aproxima. Otra noche, como todas las noches, oscura, eterna, ingrata. Corro sobre la tierra y me veo desaparecer. Negro sobre negro. Nada sobre nada. Este infame camino que no se termina nunca, sin luz al final de túneles, ni manuales de instrucciones, ni días que corten esta noche infinita. Me pregunto a veces (tantas veces) cuál es el camino que estoy tomando, o si estoy tomando acaso algún camino. Si es el mío, si lo habré robado al recorrerlo. La oscuridad me consume otra vez, como hace tanto tiempo, pero pienso, tengo que pensar para no perderme en tanta negrura. Y esa estúpida luna, que se ríe de mí, con su blanca sonrisa recalcitrante. La luna sabe. La hija de puta sabe…
______________________________________________________________
Está ahí, abajo, de a ratos me observa, aún no me decido si me tiene desconfianza o si agradece mi compañía. Yo lo acompaño, quizás porque recién nos encontramos, y quisiera conocerlo. Quizás porque me desperté aquí arriba y no puedo con esta incertidumbre. De a ratos parece perdido y otros nos guía a ambos con la certeza de un hombre que conoce, que sabe. Deja atrás suyo una estela y no quiero perderme observándola para no quedarme atrás tan lejos. Luego me mira de nuevo, no sé cómo descifrar su rostro, se detiene. Entonces le sonrío suavemente, para que sepa que no está solo…
______________________________________________________________
MEP - 072010
Here I go with another account in another site… I believe in addictions…